




Hotel die Traube
Encanto histórico, vistas a la montaña y cerca de las pistas
Sobre este hotel
Imbuido de historia, el Hotel die Traube fue el primer edificio en la plaza principal de Admont, que data de 1537. Su ubicación central sitúa a los huéspedes a solo 50 metros de la impresionante Abadía de Admont, ofreciendo una mezcla de exploración cultural y aventura en la montaña. Las habitaciones ofrecen serenas vistas a la montaña y están amuebladas con elegantes piezas de madera, creando un ambiente cálido y acogedor. La cafetería del hotel, con sus vistas a la animada plaza, es un lugar perfecto para un café por la mañana o un tentempié por la tarde. Para los esquiadores, un guardaesquís dedicado mantiene el equipo seguro, y la zona de esquí de Kaiserau está a poca distancia en coche, lo que facilita el acceso a las pistas.
- Hotel histórico
- Vistas a la montaña
- Guardaesquís
- Ubicación central
Nuestra opinión
El Hotel die Traube data de 1537 y está en el centro de Admont, a 50 metros de la abadía de Admont, así que la historia viene con la habitación. Su café da a la plaza principal, y las habitaciones con vistas a la montaña tienen un elegante mobiliario de madera. Para esquiar, la zona de Kaiserau está a 3 km, un trayecto corto en coche más que un paseo, y hay guardaesquís. Los huéspedes le dan un 7,9 en 763 opiniones, una nota correcta. Lo elegiría por su carácter y su ubicación en el pueblo, no por un spa, que la ficha no menciona.
- Explora la Abadía de Admont, está a tiro de piedra y es una verdadera joya histórica.
- Disfruta de un café en la cafetería del hotel, las vistas de la plaza principal son preciosas.
- Utiliza el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y seco durante la noche.
Por qué nos encanta
- Edificio histórico en el centro de Admont
- Habitaciones con elegantes vistas a la montaña
- Cafetería en el lugar con vistas a la plaza
- Guardaesquís para mayor comodidad
Por qué encanta a los huéspedesEl Hotel die Traube data de 1537 y está en el centro de Admont, a solo 50 metros de la abadía. Nuestra habitación con vistas a la montaña tenía elegantes muebles de madera, y el café frente a la plaza principal era perfecto para tarta y chocolate caliente tras esquiar. La zona de esquí de Kaiserau está a 3 km, un trayecto fácil con niños, y el guardaesquís mantenía el material apartado. WiFi gratis. Histórico, céntrico y con carácter.
Opiniones de huéspedes
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