




Hotel Goethehof
Hotel familiar con spa, vistas a la montaña y gastronomía local
Sobre este hotel
El Hotel Goethehof en Bad Gastein proporciona una base cómoda para un viaje de esquí, con habitaciones familiares que ofrecen baños privados y vistas a las montañas o al jardín del hotel. Después de un día en las pistas, la zona de spa y bienestar es un refugio acogedor, y el guardaesquís asegura que el equipo se mantenga seguro y listo para la mañana siguiente. El restaurante tradicional sirve cocina local para el almuerzo y la cena, ofreciendo un sabor de la región sin salir del hotel. Para una noche relajada, el bar ofrece un ambiente acogedor, y la terraza solárium y el jardín son perfectos para disfrutar del aire alpino. Su ubicación cerca de la estación de tren de Bad Gastein facilita las llegadas y salidas, y la cascada de Bad Gastein está a pocos pasos.
- Spa y bienestar
- Habitaciones con vistas a la montaña
- Ideal para familias
- Guardaesquís
Nuestra opinión
El Hotel Goethehof es un dos estrellas de Bad Gastein con habitaciones familiares con vistas a la montaña o al jardín, un restaurante tradicional, un bar, una zona de spa y bienestar y guardaesquís. Lo reservaría para un viaje de esquí familiar sin pretensiones, en el que el spa y una buena cena importan más que los extras. Un 8,1 con 85 opiniones es una nota modesta, así que conviene esperar sencillez.
- Asegúrate de reservar una habitación con vistas a la montaña para disfrutar de los mejores paisajes del valle de Gastein.
- Aprovecha el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y seco durante la noche.
- Disfruta de una comida en el restaurante tradicional para experimentar la cocina austriaca local.
Por qué nos encanta
- Habitaciones familiares con vistas a la montaña
- Relajante zona de spa y bienestar
- Restaurante tradicional con cocina local
- Práctico guardaesquís
Por qué encanta a los huéspedesEl Goethehof es una base sencilla y económica, y la habitación familiar nos dio espacio a los cuatro, con la montaña frente a la ventana. Nos gustó cenar en el restaurante tradicional después de los días largos de esquí, y el bar venía bien cuando los niños ya dormían. El pequeño spa servía para entrar en calor y, gracias al guardaesquís, nada de ropa mojada en la habitación.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor