




Villa Excelsior Hotel & Kurhaus
Villa histórica con spa, vistas a la montaña y guardaesquís
Sobre este hotel
Adéntrate en un pedazo de historia en la Villa Excelsior Hotel & Kurhaus, una gran villa construida en 1897 que una vez albergó a Sigmund Freud. Hoy en día, es un punto de encuentro para artistas y viajeros, que encanta a los huéspedes con su mobiliario original y el encanto de una época pasada. El hotel goza de una posición absolutamente tranquila y soleada en la famosa Kaiser-Wilhelm-Promenade, ofreciendo maravillosas vistas de Bad Gastein y las montañas Hohe Tauern. Después de un día en las pistas, la zona de spa y bienestar ofrece un refugio perfecto, y el guardaesquís dedicado garantiza que tu equipo esté seguro. El ambiente romántico y el amable personal completan la experiencia, convirtiéndola en una estancia única.
- Instalaciones de spa y bienestar
- Habitaciones con vistas a la montaña
- Guardaesquís disponible
- Ambiente romántico e histórico
Nuestra opinión
La Villa Excelsior ocupa un lugar tranquilo y soleado en la Kaiser-Wilhelm-Promenade de Bad Gastein, y el anuncio recuerda que Sigmund Freud vivió allí, lo que marca su tono histórico y romántico. La zona de bienestar acompaña el final del día, las habitaciones miran a las montañas y hay guardaesquís. La reservaría para parejas que buscan carácter y calma en una ciudad balneario más que un hotel de esquí moderno. Un 9,5 con 328 opiniones es excepcional.
- Explora la Kaiser-Wilhelm-Promenade directamente desde tu puerta para paseos panorámicos
- Utiliza el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y seco
- Disfruta de la zona de spa y bienestar después de un día en las pistas para relajarte por completo
Por qué nos encanta
- Ambiente histórico, antigua residencia de Sigmund Freud
- Ubicación tranquila y soleada con vistas a la montaña
- Relajante zona de spa y bienestar
- Práctico guardaesquís para el equipo
Por qué encanta a los huéspedesLa Villa Excelsior Hotel & Kurhaus es mi elección en Bad Gastein para una estancia tranquila y sin prisas. La casa fue residencia de Sigmund Freud y conserva un ambiente romántico e histórico, en una posición soleada sobre la Kaiser-Wilhelm-Promenade. Las habitaciones dan a las montañas, el spa y la zona de bienestar toman el relevo después del esquí y hay guardaesquís. Una nota de 9,5 sobre 328 opiniones habla de su regularidad; la aconsejaría a parejas más que a grupos grandes.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor