




Hubertus Boutiquehotel Filzmoos
Vistas a la montaña, comida regional, cerca de las pistas
Sobre este hotel
El Hubertus Boutiquehotel Filzmoos ofrece una encantadora estancia de estilo rural, a pocos pasos del teleférico Papageno. Las habitaciones están diseñadas pensando en la comodidad, con balcones que se abren a impresionantes vistas a la montaña, TV vía satélite y una acogedora zona de estar. El hotel se enorgullece de su enfoque regional y casero, desde el desayuno hasta el bar, trabajando estrechamente con agricultores y productores locales de la región de Salzburgo. Los huéspedes apreciarán las comodidades prácticas como un guardaesquís para el equipo y aparcamiento gratuito. Para los amantes del aire libre, las rutas de senderismo y ciclismo, así como las pistas de esquí de fondo, son directamente accesibles desde la puerta del hotel, lo que lo convierte en una base ideal para explorar la zona de Dachstein West.
- Hotel boutique
- Habitaciones con vistas a la montaña
- Guardaesquís
- Cocina regional
Nuestra opinión
A doscientos metros del teleférico Papageno, el Hubertus Boutiquehotel Filzmoos deja a los esquiadores a un corto paseo del remonte y a los fondistas con pistas en la misma puerta. Reservaría este cuatro estrellas de estilo rústico por su cocina regional casera y sus habitaciones con vistas a la montaña, con guardaesquís para el material. Su nota de 9,4 procede de 473 opiniones.
- Asegúrate de probar las especialidades regionales en el desayuno; destacan los productos locales.
- Aprovecha el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y listo para las pistas.
- Explora las pistas de esquí de fondo directamente desde el hotel, están justo en tu puerta.
Por qué nos encanta
- Cerca del teleférico Papageno
- Habitaciones con hermosas vistas a la montaña
- Énfasis en la comida regional casera
- Acceso directo a rutas de senderismo y esquí
Por qué encanta a los huéspedesEste hotel boutique de estilo rústico está a solo 200 metros del teleférico Papageno, un paseo fácil con los niños. La habitación con vistas a la montaña era cálida y con estilo. La apuesta por la cocina regional casera se notaba: cada cena era lo mejor del día, y los niños descubrieron nuevos platos favoritos. El guardaesquís lo ordenaba todo, y con pistas de fondo en la puerta mi pareja salía cada mañana.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor