




Landhotel Vordergrub
Habitaciones familiares, vistas a la montaña y cocina austriaca en Kitzbühel
Sobre este hotel
El Landhotel Vordergrub es un refugio acogedor en Kitzbühel, diseñado para familias y aquellos que buscan una estancia confortable con fácil acceso a las pistas. Las habitaciones están bien equipadas con balcones que ofrecen vistas a la montaña, baños privados y todo lo esencial para una estancia agradable. El restaurante y bar del hotel sirven una mezcla de platos austriacos e internacionales, perfectos para recargar energías después de un día en la montaña. En el exterior, una terraza solárium y un jardín ofrecen espacio para relajarse, mientras que una sala de juegos, un área de juegos interior y un parque infantil mantienen entretenidos a los huéspedes más jóvenes. Su ubicación ofrece un buen equilibrio entre tranquilidad y acceso a las atracciones y deportes de invierno de Kitzbühel.
- Habitaciones familiares
- Vistas a la montaña
- Restaurante en el hotel
- Parque infantil
Nuestra opinión
Campo más que centro urbano: ese es el marco del Landhotel Vordergrub, situado a 3,4 km del casino de Kitzbühel y a 11 km del Hahnenkamm, así que el coche facilita mucho las cosas. A cambio, lo reservaría para familias, con habitaciones familiares con balcón y vistas a la montaña, parque infantil, jardín y terraza soleada. El restaurante y el bar sirven cocina austriaca e internacional. Nota de 8,7 de 214 clientes.
- Reserva una habitación familiar con balcón para aprovechar al máximo las vistas a la montaña y el espacio adicional.
- Aprovecha el restaurante del hotel para disfrutar de comidas austriacas e internacionales cómodas y sabrosas.
- Explora el parque infantil y la sala de juegos si viajas con miembros jóvenes de tu familia.
Por qué nos encanta
- Cómodas habitaciones familiares con balcones
- Restaurante y bar en el hotel
- Terraza solárium y jardín para relajarse
- Zonas de juego para niños para familias
Por qué encanta a los huéspedesNuestra habitación familiar tenía balcón con vistas a la montaña, y el parque infantil mantenía a los niños entretenidos mientras tomábamos un café en la terraza soleada. Es una zona más tranquila, a unos 11 km del Hahnenkamm y a 3,4 km del Casino de Kitzbühel, así que el coche ayudó. Cenamos casi siempre en el restaurante, con platos austriacos e internacionales, y el jardín invitaba a relajarse.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor