




Der WILDe EDER
Vistas a la montaña, lujo de spa y cocina austriaca
Sobre este hotel
Der WILDe EDER ofrece una estancia cómoda y relajante en Sankt Kathrein am Offenegg, centrándose en el bienestar y la belleza escénica. Cada habitación está diseñada para la comodidad, con baños privados, balcones y vistas impresionantes a la montaña, complementadas con un minibar, TV e insonorización. El extenso centro de spa y bienestar es un gran atractivo, ofreciendo una piscina con vistas, una sauna, un gimnasio, una piscina cubierta y un hammam, garantizando amplias oportunidades para la relajación. Cenar es un placer con un restaurante que sirve auténtica cocina austriaca y un bar para las bebidas de la noche. El WiFi gratuito en las zonas comunes mantiene a los huéspedes conectados, lo que lo convierte en un refugio perfecto para aquellos que buscan tranquilidad e indulgencia.
- Centro de spa y bienestar
- Piscina con vistas
- Habitaciones con vistas a la montaña y balcón
- Restaurante de cocina austriaca
Nuestra opinión
Recomiendo Der WILDe EDER a parejas y familias que quieran un hotel de bienestar completo en Sankt Kathrein am Offenegg. El centro de spa y bienestar incluye una piscina con vistas, una piscina cubierta, sauna, gimnasio y hammam, las habitaciones tienen balcón y vistas a la montaña, y el restaurante sirve cocina austriaca, con bar. Con una nota de 8,3, es una buena opción sin ser sobresaliente.
- Asegúrate de reservar una habitación con balcón para apreciar plenamente las impresionantes vistas a la montaña.
- Dedica tiempo a explorar toda la gama de instalaciones de spa, incluyendo el hammam y la piscina cubierta.
- Disfruta de una cena en el restaurante del hotel para experimentar la auténtica cocina austriaca.
Por qué nos encanta
- Cómodas habitaciones con vistas a la montaña
- Amplio centro de spa y bienestar
- Piscina con vistas panorámicas
- Auténtica cocina austriaca en el restaurante
Por qué encanta a los huéspedesNuestra habitación tenía balcón con vistas a la montaña y baño privado, cómoda tras días activos. El spa fue la estrella: los niños nadaban en la piscina cubierta y en la piscina con vistas, mientras nosotros disfrutábamos de la sauna y el hammam, y el gimnasio esperaba a los padres más activos. La cocina austriaca del restaurante era contundente, y el bar acogedor por la noche.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor