




Hotel & Appartements Heigenhauser
En el centro de Waidring, a 500 metros del Steinplatte
Sobre este hotel
El Heigenhauser está en pleno centro de Waidring, lo bastante cerca del Steinplatte como para que la zona de esquí sea parte de la rutina diaria y no un trayecto en coche. Las habitaciones se reparten entre el edificio principal y un anexo al que se llega por un túnel interior, muy útil una mañana de nieve en la que nadie quiere salir dos veces. Los balcones miran al paisaje de montaña que rodea el pueblo, y el restaurante sirve platos tradicionales, con un bar para cerrar la noche. Un futbolín entretiene a los niños entre jornadas de esquí, y el entorno del pueblo hace que el paseo desde el hotel ya forme parte del viaje. El lago Pillersee, a pocos kilómetros, ofrece una excursión sin esquís. La nota de 9,2 con 404 opiniones confirma una casa familiar muy querida.
- Habitaciones familiares
- Guardaesquís
- Habitaciones con balcón
- Restaurante y bar
Nuestra opinión
Las familias con niños que esquían a distintos niveles sacan el máximo partido al Heigenhauser, entre la cercanía al Steinplatte y el anexo unido por túnel que facilita moverse entre habitaciones y zonas comunes. Las parejas que buscan lujo tranquilo o una estancia centrada en el spa deberían mirar en otro lado, porque aquí prima la comodidad práctica para familias.
- Pide una habitación en el anexo si viajas con niños pequeños, el túnel interior simplifica las mañanas
- Reserva las clases de esquí pronto, se llenan en vacaciones escolares
- Usa el futbolín en las tardes de descanso, entretiene a los niños sin bajar al pueblo
Por qué nos encanta
- A 500 metros de la zona del Steinplatte
- Habitaciones en edificio principal o anexo con túnel
- Balcón con vistas a la montaña
- Ubicación céntrica en Waidring
Por qué encanta a los huéspedesCon esquiadores pequeños, el túnel entre el anexo y el edificio principal acaba con las prisas de cada mañana: botas y material se mantienen secos entre las habitaciones y el comedor del desayuno. La habitación con balcón y vistas hacía sentir cerca la Steinplatte, a 500 metros, antes incluso de salir, y estar en pleno Waidring permitía pasear por la noche sin coche. Que la escuela de esquí recogiera a los niños en el hotel simplificó toda la semana.
Opiniones de huéspedes
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