




Berghotel Blaickner's Sonnalm
Acceso directo a pistas, vistas a la montaña y chimenea exterior
Sobre este hotel
Este Berghotel en Zell am See sitúa las pistas justo en tu puerta, ofreciendo un verdadero acceso directo a las pistas para mañanas rápidas y regresos sencillos. Después de un día en la nieve, la zona de bienestar con su baño de vapor y bañera de hidromasaje es un refugio bienvenido. Las habitaciones familiares cuentan con baños privados y balcones, muchas de ellas con vistas al jardín o a la montaña. El restaurante tradicional sirve abundante cocina austriaca, incluyendo opciones vegetarianas, y el desayuno ofrece especialidades locales. Una chimenea exterior añade un toque de encanto alpino, perfecto para relajarse bajo las estrellas, mientras que las zonas de juego interiores y exteriores mantienen entretenidos a los más pequeños.
- Acceso directo a pistas
- Zona de spa y bienestar
- Habitaciones con vistas a la montaña
- Chimenea exterior
Nuestra opinión
El Berghotel Blaickner's Sonnalm es la opción en Zell am See para familias que quieren salir esquiando desde la puerta en lugar de hacer cola para un autobús. Las habitaciones familiares dan a las montañas, y la zona de bienestar es compacta, con baño de vapor y bañera de hidromasaje. Las noches giran en torno a la chimenea exterior, la terraza soleada y un restaurante de cocina austriaca tradicional. El 9,5 es excelente, aunque se basa en solo 21 opiniones. Lo reservaría por el entorno de montaña y los placeres sencillos, no por un gran spa.
- Aprovecha al máximo el acceso directo a las pistas para ser el primero en las pistas cada mañana
- Relájate en la bañera de hidromasaje o el baño de vapor después de tu última bajada del día
- Disfruta de una comida en el restaurante tradicional para probar los platos austriacos locales
Por qué nos encanta
- Acceso directo a las pistas
- Spa relajante con baño de vapor y bañera de hidromasaje
- Habitaciones familiares con vistas a la montaña
- Acogedora chimenea exterior
Por qué encanta a los huéspedesEsquiar hasta la puerta fue un sueño con niños, sin cargar esquís ni esperar autobuses. Nuestra habitación familiar tenía vistas a la montaña que emocionaban a los niños cada mañana. Las tardes en la terraza soleada se convertían en noches alrededor de la chimenea exterior, mágica bajo la nieve. La zona de bienestar con baño de vapor y jacuzzi aliviaba las piernas, y el restaurante austriaco servía cocina reconfortante.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor