




Hotel Floralp
Confort familiar, cocina francesa y vistas a la montaña
Sobre este hotel
El Hotel Floralp ofrece una estancia acogedora para familias en La Clusaz, con habitaciones diseñadas para la comodidad y la privacidad. Cada alojamiento incluye un baño privado, un balcón para disfrutar del aire de la montaña y aislamiento acústico para una noche de sueño tranquila. Los huéspedes pueden comenzar el día con el desayuno en la habitación antes de salir. El restaurante del hotel sirve cocina francesa tradicional con opciones vegetarianas, atendiendo a diversos gustos, mientras que el bar y el salón ofrecen un ambiente relajado para las bebidas de la noche. Una terraza solárium está disponible para disfrutar del sol alpino, y el aparcamiento privado gratuito en el lugar añade comodidad para quienes viajan en coche.
- Habitaciones familiares
- Balcones privados
- Restaurante y bar
- Aparcamiento privado gratuito
Nuestra opinión
El Floralp es un dos estrellas sencillo y familiar en La Clusaz que cuida lo esencial: habitaciones insonorizadas, balcones privados y aparcamiento privado gratuito, útil en una estación a la que casi todas las familias llegan en coche. El restaurante sirve cocina francesa, y el bar y la terraza soleada acompañan el final del día de esquí. Lo reservaría para familias que quieren una base honesta y sin adornos en los Aravis. Un 8,9 con 317 opiniones es excelente para su categoría.
- Aprovecha el balcón privado de tu habitación para disfrutar del aire fresco de la montaña.
- Disfruta de una comida en el restaurante del hotel; la cocina francesa es un punto destacado.
- Utiliza el aparcamiento privado gratuito, facilita mucho la exploración de la zona.
Por qué nos encanta
- Habitaciones familiares cómodas e insonorizadas
- Balcones privados con vistas a la montaña
- Restaurante con cocina francesa
- Aparcamiento privado gratuito en el lugar
Por qué encanta a los huéspedesEste hotel familiar fue una base relajada y con buena relación calidad-precio. La habitación insonorizada permitía a los niños dormir bien aunque otros llegaran tarde, y el balcón privado era ideal para airear el equipo de esquí. El parking privado gratuito facilitó llegar en coche. Disfrutamos de la terraza soleada tras esquiar, una copa en el bar por la noche, y la cocina francesa del restaurante nos ahorraba salir.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor