




Hôtel La Perelle
Sobre este hotel
La idea aquí es sencilla: sales de La Perelle y la pista del Grand Domaine ya está bajo tus esquís, sin lanzadera, sin caminar con botas de esquí hasta el aparcamiento. Las habitaciones dan a la montaña, cada una con televisión de pantalla plana y un baño privado con albornoces y artículos de aseo gratuitos para el momento de relax tras el esquí. Ese relax suele empezar en la piscina cubierta climatizada, después la sauna, antes de la cena en el restaurante del hotel, fiel a la cocina regional saboyana en vez de a un bufé genérico. La terraza aprovecha el sol que haya entre bajada y bajada. Estar en el centro estación significa que la cola de remontes, la panadería y el alquiler de esquís quedan a un paso en vez de en coche, algo que se nota sobre todo las mañanas en que todos siguen buscando los guantes.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor