




Mohe Boutique Hotel
Spa, vistas a la montaña y guardaesquís en Livigno
Sobre este hotel
El Mohe Boutique Hotel en Livigno proporciona una base cómoda para un viaje de esquí, centrándose en la relajación después de un día en las pistas. Las habitaciones están bien equipadas con baños privados, escritorios, minibares y WiFi gratuito, muchas de ellas con vistas directas a la montaña. Las instalaciones de spa del hotel, que incluyen sauna y gimnasio, son ideales para relajarse. Las opciones gastronómicas son variadas, con un restaurante que sirve platos italianos, mediterráneos e internacionales, complementados por un bar y una cafetería. Hay guardaesquís disponible, lo que facilita las mañanas. La ubicación es conveniente para explorar Livigno, con atracciones locales cercanas, asegurando una estancia equilibrada entre esquí y ocio.
- Spa y bienestar
- Habitaciones con vistas a la montaña
- Guardaesquís
- Ambiente romántico
Nuestra opinión
El Mohe Boutique Hotel es un cuatro estrellas de Livigno con spa, sauna y gimnasio, habitaciones con vistas a la montaña, guardaesquís y un restaurante de cocina italiana, mediterránea e internacional. Lo reservaría para parejas en un fin de semana de esquí que quieren ambiente boutique y tiempo de spa. Un 9,7 con 205 opiniones es excepcional sobre una muestra razonable.
- Asegúrate de reservar una habitación con vistas a la montaña para disfrutar de los mejores paisajes que Livigno tiene para ofrecer.
- Utiliza el spa y la sauna después de un día en las pistas para relajarte y recuperarte por completo.
- Aprovecha las instalaciones de guardaesquís para mantener tu equipo seguro y seco durante la noche.
Por qué nos encanta
- Relajantes instalaciones de spa y sauna
- Habitaciones con vistas directas a la montaña
- Guardaesquís conveniente disponible
- Variadas opciones gastronómicas en el lugar
Por qué encanta a los huéspedesMohe fue nuestro fin de semana romántico, y el ambiente encajó a la perfección: íntimo, con estilo y tranquilo. Nuestra habitación tenía vistas a la montaña y todas las comodidades modernas. Después de esquiar alternábamos sauna y spa, y mi pareja mantuvo su rutina en el gimnasio. Las cenas en el restaurante iban de lo italiano a lo mediterráneo e internacional, todo excelente. El guardaesquís facilitaba las mañanas. Un 9,7 totalmente comprensible.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor