




Hotel Zum Mohren
Piscina cubierta, hammam y tu perro bienvenido
Sobre este hotel
El Zum Mohren funciona ante todo como hotel familiar: las habitaciones giran en torno a balcones con vistas a la montaña, escritorios para quien reparte el día entre pistas y portátil, y un sofá cama para un tercer huésped. La zona de bienestar incluye piscina interior, sauna, baño de vapor y hammam, suficiente para ir rotando tras un día frío sin reservar turno. En la planta baja, el restaurante apuesta por la cocina italiana y surtirolesa, con versiones vegetarianas, sin gluten y sin lácteos en el desayuno y la cena. Las mascotas también viajan con la familia aquí, lo que reduce bastante las opciones para quien va a esquiar con perro. El lago de Resia queda a pocos minutos en coche para una salida en un día de descanso. El 8,9 sobre 31 opiniones confirma una acogida que gusta a las familias.
- Piscina interior
- Baño de vapor y hammam
- Admite mascotas
- Habitaciones con balcón
Nuestra opinión
Las familias que viajan con perro y quieren una auténtica desconexión de bienestar después de esquiar sacarán el máximo partido al Zum Mohren, entre la política de mascotas, las habitaciones con balcón y la rotación entre sauna y hammam. Las parejas que buscan una estancia tranquila solo para adultos verán que el enfoque familiar juega en su contra, porque los pasillos se llenan de niños en las semanas punta.
- Pide una habitación con balcón a la montaña en lugar de una doble estándar, la vista lo merece
- Alterna sauna y hammam por separado y no seguidos, ambos se llenan tras el esquí
- Trae al perro, pero confirma las condiciones al reservar si es de raza grande
Por qué nos encanta
- Habitaciones con balcón y vistas
- Sauna, baño de vapor y hammam
- Mascotas bienvenidas en todo el hotel
- Cocina surtirolesa
Por qué encanta a los huéspedesEl perro viene sin pensarlo dos veces, y eso ya diferencia a este hotel de la mayoría de opciones de bienestar de la zona. Las noches cogen un ritmo de baño de vapor, luego hammam y luego cena, con un menú que apuesta de lleno por la cocina tirolesa local en lugar de un bufé genérico. Las habitaciones con balcón miran a las montañas y no al aparcamiento, algo que importa más de lo que parece tras un día entero en las pistas.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor