




Garni Oberanger
Habitaciones insonorizadas y piscina con vistas
Sobre este hotel
El Garni Oberanger ofrece habitaciones familiares con baño privado, balcón e insonorización, un detalle que importa en un pueblo donde los hoteles se apiñan a lo largo de callejuelas compartidas. La piscina está orientada a las vistas, junto a una terraza al sol y un jardín frondoso, y un bar con mesas al aire libre da una opción para la noche fuera de la habitación. El WiFi es gratis en todo el edificio, y el alojamiento está a algo menos de cinco kilómetros de la estación principal y del castillo principesco, con el aeropuerto de Bolzano a treinta y cinco kilómetros. Cada habitación tiene armario, y el baño privado incluye bidé y secador. Todas las habitaciones son para no fumadores, y un tendedero para la ropa resulta muy útil tras un día de esquí húmedo. La nota perfecta de 10 sobre 20 opiniones habla por sí sola.
- Piscina con vistas
- Habitaciones insonorizadas
- Habitaciones familiares
- Bar con terraza
Nuestra opinión
El Garni Oberanger encaja con familias que quieren habitaciones insonorizadas, una ventaja real en un pueblo muy construido, junto a una piscina con vistas para los ratos libres entre días de esquí. El bar y la terraza invitan a quedarse en casa en lugar de bajar a Merano, y el 10 perfecto sobre 20 opiniones lo dice todo. Quien busque el trayecto más corto a Merano 2000 debería comparar distancias.
- Pregunta por la insonorización si tu habitación da a la calle
- Aprovecha las mesas exteriores del bar para una noche tranquila en vez de bajar a Merano
- Combina la visita al castillo principesco con un día en Merano, están cerca
Por qué nos encanta
- Habitaciones familiares insonorizadas
- Piscina con vistas
- Jardín frondoso y terraza al sol
- Bar con mesas al aire libre
Por qué encanta a los huéspedesLa insonorización se notó más de lo esperado, una diferencia real frente a otros garnis del pueblo donde se oye cada puerta de la calle. La vista de las colinas desde la piscina la convertía en el sitio ideal antes de cenar, y la terraza del bar se volvió nuestro plan habitual por la noche en vez de coger el coche. Una base familiar sólida y sin complicaciones, más práctica que lujosa, y el Castillo Principesco queda de paso hacia la estación de tren.
Opiniones de huéspedes
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