




Alpenblick Bergrestaurant & Hotel
Acceso directo a pistas, vistas a la montaña y cena tradicional
Sobre este hotel
Ubicado en Arosa, el Alpenblick Bergrestaurant & Hotel ofrece una estancia sencilla en la montaña, centrada en las pistas. Las habitaciones familiares cuentan con suelos de parqué, armarios y vistas a la montaña, con baños compartidos para mayor comodidad. El verdadero atractivo es el acceso directo a las pistas, que permite a los huéspedes salir directamente del hotel a esquiar. Después de un día de esquí, la terraza solárium ofrece un lugar para relajarse, y el WiFi gratuito mantiene a todos conectados. El restaurante tradicional sirve cocina europea para el almuerzo y la cena, creando un ambiente romántico, mientras que un desayuno buffet con zumo, queso y frutas asegura un buen comienzo de la mañana. Hay guardaesquís disponible, y un servicio de transporte de pago añade flexibilidad para explorar la zona.
- Acceso directo a las pistas
- Terraza solárium
- Habitaciones familiares
- Restaurante tradicional
Nuestra opinión
El Alpenblick Bergrestaurant & Hotel es un alojamiento sencillo y tradicional en Arosa para esquiadores y familias que quieren sobre todo llegar a las pistas. El acceso es a pie de pista, y hay sala para guardar los esquís, terraza soleada y wifi gratuito. Las habitaciones familiares tienen vistas a la montaña, y el restaurante sirve cocina europea, con desayuno buffet. Los baños son compartidos, algo que no le gustará a todo el mundo, pero la ubicación es el motivo para elegirlo.
- Aprovecha el acceso directo a las pistas para mañanas rápidas en la nieve.
- Disfruta de una comida en el restaurante tradicional para probar la cocina europea.
- Relájate en la terraza solárium después de un día de esquí para disfrutar del aire de la montaña.
Por qué nos encanta
- Acceso directo a las pistas
- Habitaciones familiares con vistas a la montaña
- Restaurante europeo tradicional
- Terraza solárium para relajarse
Por qué encanta a los huéspedesLo mejor del Alpenblick fue llegar esquiando hasta la puerta: los niños se quitaban los esquís y en segundos estaban dentro. Nuestra habitación familiar tenía vistas a la montaña y un confort sencillo, con baños compartidos en el pasillo, algo que no nos importó. En el restaurante tradicional, cocina europea contundente, y el desayuno bufé nos cargaba para todo el día. Las tardes de sol, la terraza cuesta dejarla.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor