




Hotel Restaurant Bergheim
Vistas a la montaña, gastronomía local y confort familiar
Sobre este hotel
El Hotel Restaurant Bergheim ofrece una estancia cómoda y acogedora en Flumserberg, con habitaciones familiares que cuentan con baños privados y vistas impresionantes a la montaña. Cada habitación está cuidadosamente equipada con comodidades modernas, incluyendo una mesa de comedor y un escritorio, asegurando un espacio agradable y funcional. El restaurante tradicional del hotel es un punto destacado, sirviendo deliciosa cocina local para el almuerzo, la cena y la merienda, mientras que un desayuno buffet continental prepara a los huéspedes para el día con zumo, queso y frutas. Las instalaciones de ocio incluyen una terraza para disfrutar del aire alpino, un acogedor salón y una sala de juegos. Servicios prácticos como el registro de entrada/salida exprés, guardaequipaje y aparcamiento privado gratuito en el establecimiento aumentan la comodidad.
- Habitaciones familiares
- Vistas a la montaña
- Restaurante tradicional
- Aparcamiento privado gratuito
Nuestra opinión
El Hotel Restaurant Bergheim de Flumserberg tiene habitaciones familiares con baño privado, vistas a la montaña, mesa de comedor y escritorio, además de un restaurante tradicional de cocina local y un desayuno buffet continental. Una terraza, un salón, una sala de juegos y aparcamiento privado gratuito lo completan. Lo reservaría para familias que llegan en coche. Un 8,7 con 248 opiniones es sólido.
- Solicita una habitación con vistas a la montaña para apreciar plenamente el impresionante paisaje alpino.
- No te pierdas el restaurante tradicional para el almuerzo o la cena para experimentar la cocina local.
- Aprovecha el aparcamiento privado gratuito en el establecimiento si viajas en coche al hotel.
Por qué nos encanta
- Habitaciones familiares con baño privado
- Impresionantes vistas a la montaña desde las habitaciones
- Restaurante tradicional con cocina local
- Desayuno buffet continental incluido
Por qué encanta a los huéspedesNuestra habitación familiar en Flumserberg tenía baño privado, vistas a la montaña y una mesa de comedor que facilitaba el desayuno de los pequeños. El bufé continental era abundante, y el restaurante tradicional servía cocina local que nos reconfortaba tras esquiar. Las tardes grises, la sala de juegos entretenía a los niños mientras nos relajábamos en el salón. El parking gratuito fue un buen extra.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor