




Hotel Crystal
A pie del teleférico del Titlis, spa y vistas a la montaña
Sobre este hotel
El Hotel Crystal te sitúa a cinco minutos a pie de la estación del teleférico de la montaña Titlis, lo que facilita y agiliza los inicios de la mañana. Después de un día en las pistas, la zona de bienestar con su sauna, baño de vapor y sala de relajación es un refugio bienvenido. El restaurante del hotel sirve un menú variado de pizzas, pasta fresca y especialidades diarias, con un rico desayuno buffet para recargar energías. Las habitaciones están equipadas con TV por cable y minibar o nevera, y algunas ofrecen balcones privados con vistas al Titlis o Brunni, perfectos para disfrutar del paisaje alpino. Hay guardaesquís disponibles en el hotel, asegurando que tu equipo esté seguro y listo para el día siguiente.
- Acceso a pie al teleférico del Titlis
- Zona de spa y bienestar
- Guardaesquís
- Restaurante en el hotel
Nuestra opinión
El Hotel Crystal es una base fiable en Engelberg para familias y parejas que quieren ir andando al teleférico del Titlis, a cinco minutos, en lugar de esperar un autobús. La zona de bienestar es modesta, con sauna y baño de vapor, y hay restaurante y guardaesquís. Algunas habitaciones tienen balcón privado con vistas a la montaña, así que pide una al reservar. Los huéspedes le dan un 8,9 en 524 opiniones, buena nota para un tres estrellas. Lo elegiría por la ubicación y la calidad, no por una piscina o un gran spa.
- Dirígete a la zona de bienestar después de tu última bajada; la sauna y el baño de vapor son perfectos para relajarte
- Reserva una habitación con balcón privado para disfrutar de las vistas a las montañas Titlis o Brunni
- Utiliza el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y organizado
Por qué nos encanta
- Cinco minutos a pie del teleférico del Titlis
- Zona de bienestar con sauna y baño de vapor
- Habitaciones con balcones privados con vistas a la montaña
- Restaurante en el hotel con menú variado
Por qué encanta a los huéspedesEl Hotel Crystal está a unos cinco minutos andando del teleférico del Titlis, tan cerca que los niños iban con las botas sin protestar. El guardaesquís simplificaba la rutina y tuvimos la suerte de tener habitación con balcón privado y vistas a la montaña. Tras esquiar, la sauna y el baño de vapor de la zona de bienestar eran justo lo que necesitábamos, y cenar en el restaurante nos ahorraba salir. Cómodo y práctico.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor