




DU GLACIER Boutique & Traditions Hotel
Encanto histórico, vistas a la montaña, spa y gastronomía local en Fiesch
Sobre este hotel
El DU GLACIER Boutique & Traditions Hotel en Fiesch combina el encanto histórico con las comodidades modernas, ubicado en un hermoso edificio que ofrece cautivadoras vistas a la montaña. Los huéspedes pueden relajarse en la terraza solárium o en el jardín, y el restaurante del hotel ofrece una diversa experiencia gastronómica con ambientes tradicionales, modernos y románticos para la cena, el té de la tarde y los cócteles. Más allá de la comida, el hotel cuenta con una bañera de hidromasaje para relajarse y servicios de belleza para mimarse. Cada habitación está diseñada para la comodidad, incluyendo baños privados, escritorios y artículos de tocador de cortesía. El día comienza con un desayuno buffet que presenta especialidades locales, todo ello disfrutando de las pintorescas vistas a la montaña.
- Edificio histórico
- Vistas a la montaña
- Bañera de hidromasaje y servicios de belleza
- Restaurante y bar
Nuestra opinión
Historia y comodidad se dan la mano en el DU GLACIER Boutique & Traditions Hotel de Fiesch, en un edificio histórico con vistas a la montaña. Lo recomiendo a parejas: hay bañera de hidromasaje, servicios de belleza, terraza soleada y jardín, además de restaurante y bar para la noche. El desayuno es un bufé con especialidades locales y las habitaciones tienen baño privado y escritorio. Su nota de 8,6 procede de 592 opiniones.
- Disfruta de la bañera de hidromasaje después de un día de exploración, es una forma perfecta de relajarse
- Prueba las especialidades locales en el desayuno buffet, ofrecen un sabor de la región
- Cena en el restaurante del hotel para una velada romántica, el ambiente es un punto destacado
Por qué nos encanta
- Edificio histórico con vistas a la montaña
- Terraza solárium y jardín para relajarse
- Bañera de hidromasaje y servicios de belleza
- Restaurante con diversos ambientes gastronómicos
Por qué encanta a los huéspedesEn un edificio histórico de Fiesch, este hotel boutique tenía mucho carácter y las vistas a la montaña eran preciosas. La habitación tenía baño privado y un escritorio que los niños usaban para dibujar. El desayuno bufé con especialidades locales fue lo mejor. Nos relajábamos en el jacuzzi tras esquiar y una tarde reservé un tratamiento de belleza. Terraza, jardín, restaurante y bar: no hacía falta salir.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor