




Landhotel Kirchenwirt
Spa para los padres, zonas de juego para los niños
Sobre este hotel
El Kirchenwirt cubre las dos caras de un viaje de esquí en familia: un centro de spa y bienestar con sauna y baño turco para los adultos, y una zona de juegos interior y exterior que mantiene ocupados a los niños haga el tiempo que haga. Las habitaciones tienen balcón a las montañas, escritorio y WiFi gratis, con un estilo práctico más que llamativo. El restaurante sirve cocina italiana, austriaca e internacional, útil para un grupo con gustos distintos después del trayecto desde los remontes de Lofer. Un salón y servicios de belleza completan la parte de bienestar, lo que convierte al Kirchenwirt en una de las direcciones de familia y spa más completas de Unken, en el propio valle de Heutal. La nota de 9,2 sobre 52 opiniones lo respalda.
- Spa y bienestar
- Zona de juegos
- Habitaciones familiares
- Restaurante
Nuestra opinión
Las familias que necesitan a la vez una zona de juegos para los niños y un spa de verdad para los adultos encontrarán en el Kirchenwirt un equilibrio mejor que en la mayoría de pensiones de Unken. La carta variada del restaurante ayuda con los niños más exigentes en una estancia larga. Los esquiadores que quieran ir andando a un remonte desde la habitación deberían alojarse en Lofer, porque Unken obliga a un traslado diario a las pistas.
- Usa la zona de juegos interior en un día de mal tiempo, salva una tarde que se perdería esperando a que pare de nevar
- Reserva sauna y baño turco tras volver de Lofer, la noche arranca de nuevo con energía
- Elige los platos austriacos frente a la carta italiana si quieres la opción más local
Por qué nos encanta
- Centro de spa y bienestar con sauna
- Zonas de juego interior y exterior
- Habitaciones con balcón y vistas a la montaña
- Carta de restaurante variada
Por qué encanta a los huéspedesLa zona de juegos cubierta demostró enseguida su valor el único día gris de la semana, cuando nadie quería hacer el trayecto a Lofer para esquiar. La sauna después de las pistas se convirtió en costumbre cada noche, un auténtico respiro antes de cenar. Tener platos italianos y austriacos en la carta evitó discusiones sobre dónde comer, algo poco habitual en un hotel de este tamaño en el valle del Heutal. Las habitaciones familiares tienen balcón con vistas.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor