




Aparthotel Alpenfriede
Cocinar unas noches y cenar fuera otras
Sobre este hotel
El Alpenfriede combina la flexibilidad de una cocina americana con detalles más propios de un hotel con servicio completo, como albornoces e insonorización, de modo que una familia no oye el pasillo después de un día de esquí. El restaurante sirve comida y cena para quien no quiere cocinar todas las noches, y la terraza al sol y el jardín ofrecen un lugar donde sentarse entre comidas. El alquiler y el guardaesquís en el propio alojamiento sacan la logística del material de la habitación, y un mostrador de excursiones organiza rutas a pie o en bici para la temporada media. El lago de Resia está a 4,9 kilómetros, y el bar del restaurante acompaña el final del día cuando los niños ya duermen. El 9,4 sobre 54 opiniones confirma un alojamiento muy valorado por las familias.
- Cocina americana
- Alquiler de esquís
- Habitaciones insonorizadas
- Vistas a la montaña
Nuestra opinión
Las familias que quieren cocinar algunas noches y cenar fuera otras encontrarán en el Alpenfriede un buen equilibrio, sobre todo con el alquiler de esquís en el propio alojamiento. Quien quiera spa o piscina debería mirar los hoteles de bienestar de cuatro estrellas de Resia o Curon Venosta, porque el Alpenfriede no los tiene. El 9,4 sobre 54 opiniones demuestra que la fórmula convence.
- Alquila los esquís en el alojamiento y no en el pueblo, te ahorras una parada antes del primer remonte
- Reserva al menos una cena en el restaurante aunque cocines, la cocina local está muy cuidada
- Pregunta en el mostrador de excursiones por rutas de senderismo si te quedas hasta la primavera
Por qué nos encanta
- Habitaciones con cocina y balcón
- Insonorización en todo el edificio
- Alquiler de esquís en el alojamiento
- Mostrador de excursiones para días libres
Por qué encanta a los huéspedesCocinar casi todas las noches y cenar fuera una o dos veces acabó siendo nuestro ritmo natural, y la cocina americana del apartamento lo hacía muy fácil. La insonorización fue lo que más notamos, sobre todo con los niños acostándose antes que los mayores. Alquilar los esquís en el propio hotel la primera mañana nos ahorró colas en el pueblo, y el balcón con vistas a la montaña era el sitio perfecto para el café.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor