




Camana Veglia
Encanto alpino, habitaciones con spa y a pasos del teleférico
Sobre este hotel
En Camana Veglia, el estilo alpino marca la pauta, con cada habitación decorada individualmente con artesanía local tradicional. Algunas habitaciones incluso cuentan con su propio baño turco o cabina de infrarrojos, perfectas para relajarse después de un día en las pistas. El hotel está idealmente situado a solo 30 metros del teleférico de Cassana, lo que proporciona un acceso rápido a la zona de esquí de Carosello 3000. Las mañanas comienzan con un desayuno buffet, y el restaurante sirve cocina italiana tradicional y especialidades locales, complementadas con una extensa carta de vinos. Hay un guardaesquís disponible para mayor comodidad, y el centro de Livigno está a cinco minutos a pie, ofreciendo un equilibrio entre un retiro tranquilo y un fácil acceso a la vida del pueblo.
- Spa y bienestar
- Vistas a la montaña
- Esquí familiar
- Guardaesquís
Nuestra opinión
El Camana Veglia es un cuatro estrellas de Livigno, a 30 metros del teleférico de Cassana hacia el Carosello 3000, con habitaciones de estilo alpino con artesanía local, algunas con baño turco o cabina de infrarrojos. Un restaurante sirve especialidades italianas y locales, y hay guardaesquís. Lo reservaría para esquiadores que quieren acceso rápido a los remontes y algo de carácter. Un 9,2 con 351 opiniones es sólido.
- Asegúrate de pedir una habitación con baño turco o cabina de infrarrojos para una experiencia après-ski única
- Aprovecha el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y listo para el día siguiente
- Camina hasta el centro de Livigno por las noches para explorar las tiendas locales y disfrutar de la cena
Por qué nos encanta
- A pasos del teleférico de Cassana
- Habitaciones con baños turcos o cabinas de infrarrojos privados
- Restaurante con especialidades locales y excelentes vinos
- Guardaesquís para mayor comodidad
Por qué encanta a los huéspedesCamana Veglia está a solo 30 metros del teleférico de Cassana hacia Carosello 3000, así que éramos de los primeros en la montaña cada mañana. Nuestra habitación de estilo alpino, decorada con artesanía local, tenía incluso baño turco propio, todo un capricho después de esquiar. El restaurante sirve especialidades italianas y locales que encantaron a los niños, sobre todo la pasta. Guardaesquís abajo y el centro de Livigno a un corto paseo.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor