




Hotel Silvestri
Habitaciones familiares, vistas a la montaña y guardaesquís en Livigno
Sobre este hotel
El Hotel Silvestri ofrece cómodas habitaciones familiares, muchas con balcón y vistas directas a la montaña, lo que lo convierte en una base sólida para un viaje de esquí a Livigno. Cada habitación incluye un escritorio, TV y WiFi gratuito, asegurando una estancia práctica. Después de un día en las pistas, los huéspedes pueden relajarse en la terraza solárium o en el acogedor bar. El restaurante del hotel sirve almuerzos y cenas, con opciones para dietas especiales, atendiendo a todos los miembros de la familia. Hay guardaesquís disponible, simplificando la logística de unas vacaciones de esquí. Su ubicación cerca de las actividades de deportes de invierno significa que nunca estás lejos de la acción, mientras que el aparcamiento privado gratuito fuera del establecimiento añade comodidad.
- Habitaciones con vistas a la montaña
- Alojamiento familiar
- Guardaesquís disponible
- Restaurante y bar
Nuestra opinión
El Hotel Silvestri es un tres estrellas de Livigno que se limita a lo esencial: habitaciones familiares con balcón y vistas a la montaña, guardaesquís, restaurante, bar y terraza soleada. Lo reservaría para una semana de esquí centrada en las pistas más que en el propio hotel. Una nota de 9,4 con 84 opiniones es alta para la categoría y respalda esta fórmula sencilla y práctica.
- Reserva una habitación con vistas a la montaña para despertar cada mañana con un impresionante paisaje alpino
- Utiliza el guardaesquís para mantener tu equipo seguro y seco durante la noche
- Explora la zona local con las bicicletas gratuitas que ofrece el hotel en días más suaves
Por qué nos encanta
- Habitaciones familiares con vistas a la montaña
- Guardaesquís conveniente
- Restaurante y bar en el hotel
- Terraza solárium para relajarse
Por qué encanta a los huéspedesEl Hotel Silvestri fue una base sencilla y amable para nuestra semana de esquí en familia. La habitación familiar tenía balcón con vistas a la montaña, que los niños usaban como mirador para ver las quitanieves por la mañana. El guardaesquís evitaba botas mojadas en la habitación, y tener restaurante y bar en el hotel hacía las noches tranquilas. Las tardes de sol, chocolate caliente en la terraza. Bien situado y con precio justo.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor