




Hotel Kiendl
A cinco minutos del teleférico Merano 2000
Sobre este hotel
El Hotel Kiendl está en las montañas que rodean Merano, con el teleférico Merano 2000 a cinco minutos andando desde la puerta, lo más parecido a un acceso directo a pistas que ofrece Schenna. Las habitaciones son amplias, con suelos de roble, muebles de madera, televisión por satélite y balcón, y la cama doble extragrande viene con albornoces y zapatillas. Por la tarde, el centro de bienestar ofrece piscina cubierta y sauna. El restaurante cultiva sus propias verduras y combina cocina del Tirol del Sur con platos internacionales, además de un zumo de manzana casero en el desayuno. Con media pensión, la cena es de cinco platos. Los autobuses a la estación de Merano paran a setenta metros del hotel y en recepción se puede reservar un traslado al centro. La nota de 9,5 sobre 30 opiniones confirma una casa muy cuidada.
- Centro de bienestar con sauna
- Media pensión de cinco platos
- Teleférico a cinco minutos
- Gestión familiar
Nuestra opinión
Los esquiadores que buscan el paseo más corto posible hasta el teleférico Merano 2000 desde Schenna lo encuentran en el Kiendl, junto con un centro de bienestar de verdad para la tarde. La cena de cinco platos en media pensión facilita mucho las cosas a las familias que no quieren buscar restaurante cada noche. Quien prefiera una dirección animada en el centro del pueblo, con bares y restaurantes cerca, debería mirar otras opciones, porque el Kiendl apuesta por la cercanía a los remontes.
- Reserva media pensión si te quedas más de dos noches, la cena de cinco platos sale muy a cuenta
- Sal temprano hacia el teleférico los días de nieve polvo, cinco minutos a pie marcan la diferencia
- Pide en recepción el traslado al centro en lugar de coger el coche por la noche
Por qué nos encanta
- Teleférico Merano 2000 a cinco minutos a pie
- Piscina cubierta y sauna
- Restaurante con huerto propio
- Cena de cinco platos en media pensión
Por qué encanta a los huéspedesLos cinco minutos andando hasta el teleférico de Merano 2000 facilitan las mañanas: botas puestas y fuera antes de que se formen colas arriba. La cena es lo mejor de la noche, cinco platos hechos en parte con el huerto del propio restaurante, y la piscina cubierta del centro de bienestar es una buena parada antes. Las habitaciones son tradicionales, con suelos de roble y camas extragrandes que se agradecen tras un día de esquí. Ideal si prefieres no salir a cenar.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor