




Hotel Garni Hubertus
Piscina gratis y balcones con vista a Merano
Sobre este hotel
El Hotel Garni Hubertus está a menos de dos kilómetros del centro de Tirolo y a pocos minutos a pie de Merano, un paso sorprendentemente corto entre el pueblo de ladera y la ciudad del valle. La piscina exterior gratuita está en un jardín amueblado con terraza, y las habitaciones de decoración moderna tienen balcón orientado a Merano, televisión de pantalla plana vía satélite y baño privado. Cada día se sirve un desayuno bufé dulce y salado, con un bar abierto todo el día para bebidas y tentempiés y una cafetera de autoservicio en la sala común durante el desayuno. Una parada de autobús a diez minutos a pie conecta con Tirolo y Merano, y Bolzano queda a treinta minutos en coche. La nota de 8,9 sobre 655 opiniones confirma un garni bien llevado, ideal para disfrutar del pueblo y de la ciudad.
- Piscina exterior gratuita
- Vistas a Merano desde el balcón
- Jardín y terraza
- Bar todo el día
Nuestra opinión
El Hotel Garni Hubertus encaja con viajeros que quieren el carácter del pueblo de Tirolo con un paseo realmente corto hacia Merano, útil para salir por la noche sin coger el coche. La piscina exterior gratuita es un valor añadido frente a los garnis que cobran el bienestar aparte, y el 8,9 sobre 655 opiniones demuestra que lo básico está bien hecho. Quien quiera restaurante propio más allá del desayuno y el bar debería planear cenar en Merano o Tirolo.
- Usa la cafetera de autoservicio durante el desayuno en vez de pagar un café en el bar más tarde
- Baja andando hacia Merano para cenar en lugar de ir en coche, la distancia es realmente corta
- Reserva expresamente una habitación con balcón hacia Merano por las vistas
Por qué nos encanta
- Piscina exterior gratuita
- Balcones con vista a Merano
- Paseo corto al centro de Merano
- Bar abierto todo el día
Por qué encanta a los huéspedesLo que nos sorprendió del Hubertus fue lo accesible que resultaba Merano a pie, un tramo corto cuesta abajo en vez de los trayectos largos en coche de otros hoteles de Tirolo. La piscina exterior gratuita del jardín se convirtió en parada fija entre el esquí y la cena, sin coste extra. El desayuno cubría bien lo dulce y lo salado, y la máquina de café de autoservicio evitaba colas en el bar. El balcón con vistas a Merano nos conectaba con el valle.
Opiniones de huéspedes
Gratis — reservarás en el sitio del proveedor